te decimos también:
"Quédate con nosotros, Señor,
porque va llegando la noche y
está declinando el día".
Quédate con nosotros los hombres,
para disipar nuestras dudas,
para calmar nuestros temores,
para mostrarnos el camino.
Quédate con nosotros,
para consolarnos en nuestras tristezas,
para apoyarnos en nuestras debilidades,
para santificarnos por tu Espíritu.
Quédate con nosotros, según tu promesa,
todos los días y hasta el fin del mundo.
Amén.
No hay comentarios:
Publicar un comentario